Todos tenemos sueños en la vida, anhelos, metas por alcanzar; la diferencia entre los que lo logran y los que no, radica en el atreverse a hacerlo.

Ciertamente no todas los individuos poseen las mismas facilidades para lograr un sueño, sin embargo es ahí donde entra el poder de “la voluntad”. Si el entorno en el que has crecido no es el más favorable para lograr lo que te has propuesto, cambia de entorno; si se presentan obstáculos, sáltalos; si la vida te ha puesto trabas o dificultades,  abre tu abanico de oportunidades, no te cierres, puede haber cientos de caminos para llegar a donde tú quieres.

Puede ser que  en algunos casos exista la llamada suerte, gente que lo logra sin esfuerzo o por algún golpe de la casualidad o destino. Pero no todos tenemos la fortuna de vivir algo así, por esto, si quieres algo y sabes qué es lo que deseas, trabaja, lucha, prepárate, cuídate, estudia, ama; según sea el caso.

Por ejemplo, si quieres una relación para toda la vida, y ese es lo que te has propuesto, cuida a esa persona amada, dale todos los días una razón para estar contigo; si quieres un trabajo estable y bien remunerado, prepárate, sigue mejorando y aprendiendo habilidades nuevas todos los días; si quieres viajar, ahorra, haz un plan y pon fecha;  así podríamos seguir con una lista interminable de cosas o situaciones que deseamos pero que no hacemos nada por tenerlas, muchas veces por comodidad, por apatía, por costumbre o simplemente por miedo, uno de los principales obstáculos de los seres humanos; el miedo a emprender, a amar, a intentarlo, a equivocarte, a vivir…

 

La vida está hecha de pequeños detalles que pueden cambiar tu día, tu contexto, tu mundo, así que hazlo, no dejes de intentarlo hasta lograrlo.

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